Ellos no necesitaron que el presidente Martín Vizcarra saliera en ‘prime time’ a anunciar la Emergencia Sanitaria. Tampoco esperaron a que, desde Lima, les informaran sobre la conveniencia de cerrar carreteras y ríos para, así, evitar la entrada y salida de personas de sus comunidades. Las comunidades awajún y wampís de la provincia de Condorcanqui, Región Amazonas, antes de que quedaran obligados desde el Estado, se autoimpusieron medidas para prevenir y evitar, en su territorio, el ingreso del temido ‘coronavirus’, una pandemia que, de propagarse con fuerza en la Amazonía, pondría peligro la vida de muchas familias.

“ODECOFROC fue la primera en tomar medidas”, confirma el líder awajún Salomón Awananch, presidente de la Organización Regional de Pueblos Indígenas de la Amazonía Norte del Perú (ORPIAN-P), desde Bagua. Cuenta cómo los representantes indígenas del Cenepa, el pasado viernes, ya habían tomado tomaron la decisión de replegarse a sus comunidades y cerrarlas. Todo en coordinación con su municipalidad distrital. Inmediatamente la comunidad nativa Nazareth, la más grande del distrito de Imaza, siguió el ejemplo y, en pocas horas, las diez federaciones que se agrupan en ORPIAN-P acordaron por unanimidad no solo seguirles, sino acatar sin contemplación las medidas anunciadas por el presidente Vizcarra e, incluso, ser más estrictos en la aplicación del aislamiento social obligatorio.

Además de no dejar entrar foráneos, también se ha indicado que los paisanos que están en Lima u otras regiones se queden dónde están. ¿Y si alguno retorna a casa? Awananch lo explica: “Si, por uno u otro motivo, alguno de ellos lograse llegar, saben muy bien que deben aislarlo”. Los pueblos awajún y wampís reconocen que los altos índices de desnutrición y anemia, así como su deficiente sistema de salud, similar al de otras partes de la selva, juegan en su contra.

El líder awajún sostiene que «es un tema de prevención de la salud, por eso, lo básico es cerrar y no dejar ingresar a los extraños ni dejar retornar a los mismos awajún que estén en lugares con brotes. De esa manera evitamos la contaminación, es el acuerdo que la mayoría de los comuneros apoyan, así como el Ejército y la Policía. El miedo, sobre todo, es la entrada de la enfermedad porque si el virus llega por esta zona no encontraría las resistencias de otros lugares porque los pueblos indígenas son los más vulnerables”.

No hay temor al aislamiento. Las comunidades, cuanto más alejadas se encuentran, más capacidad de subsistencia tienen. “Tenemos cómo recolectar las frutas, alimentos, pesca… aún tenemos animales en nuestros bosques”, reconoce, “si bien es cierto hay preocupación por los colonos o apash, que están en diferentes caseríos y centros poblados y generalmente se abastecen en el mercado, creemos que ellos también ya están acostumbrados a consumir productos naturales como la yuca, el plátano o el pescado”.

Awananch muestra su preocupación por el retraso de las actividades escolares, un aplazamiento  que se asume porque ahora, lo realmente importante, “es la salud de todos”. Y, en esa línea, hace un llamado a toda la Amazonía para seguir estrictamente las medidas dictadas por el Gobierno. “A los pueblos de otros lugares amazónicos les digo que nuestra organización nacional AIDESEP ya se ha pronunciado y debemos cumplir estrictamente el Decreto de Urgencia. Tienen que tomar en cuenta que esta decisión es porque nosotros no estamos prevenidos como en otros lugares donde hay hospitales más adecuados; una vez que se registre un brote, no habrá cómo salvar a tantas personas que están en la Amazonía”.

Sobre la información a los pueblos indígenas

La Organización Regional de Pueblos Indígenas de la Amazonía Norte del Perú (ORPIAN-P) solicitó a AIDESEP la intermediación para que esta organización, como federación nacional, solicitase al Ministerio de Cultura traducciones de la información básica de prevención ante el coronavirus en idioma awajún. Awananch reconoce que este trabajo se viene haciendo en los últimos días (ya hay afiches y spots radiales) y poco a poco irá ingresando en las comunidades el material respectivo. Por el momento, han sido los propios ‘apus’ y personal técnico municipal, de la Policía y del Ejército quienes, a través de reuniones de coordinación, han dado las pautas. “Ya todos saben que no deben saludarse, que los niños deben estar en las casas, que si alguien está con gripe debe aislarse aún más… incluso los que tienen chacra en el monte se están marchando para evitar al máximo el contagio”, indica el presidente de ORPIAN-P.

¿A quién representa ORPIAN-P?

Según la página web de AIDESEP, esta organización se ubica en los departamentos de Cajamarca y Amazonas y representa a 10 federaciones, 365 comunidades y 180 comunidades tituladas.

Sus federaciones son el Consejo Indígena de Amazonia Peruana (CIAP), la Organización de Desarrollo de las Comunidades Fronterizas del Cenepa (ODECOFROC), la Federación Indígena Sector Shawit (FISH), la Organización de Desarrollo de las Comunidades Indígenas Numpatkaim y Alto Comaina (ODECINAC), el Consejo Aguaruna y Huambisa (CAH), la Organización de Desarrollo de las Comunidades de Bajo Marañón (ODECABM), la Organización Aguaruna de San Ignacio (ORASI), la Organización Fronteriza Awajun de Cajamarca (ORFAC), la Organización de Desarrollo de las Comunidades de Alto Comaina (ODECOAC) y la Organización de los Pueblos Indígenas Wampis y Awajun (OPIWAK)

Fuente: CAAAP



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