“No es posible el ejercicio del ministerio de obispo en la situación existente en Osorno”

En medio del agitado ambiente eclesial de un sector importante de la diócesis de Osorno ante el nombramiento de Monseñor Juan Barros como nuevo obispo, monseñor Juan Luis Ysern, obispo emérito de Ancud, entrevistado por “Reflexión y liberación” pidió al prelado que renuncie, porque no podrá cumplir con su misión de obispo.

Monseñor Juan Luis Ysern es una figura muy respetada en la Iglesia chilena precisamente por su claridad de criterio, su identidad eclesial y su capacidad para dialogar con la ciudadanía y los comunicadores. Monseñor Ysern ha sido durante décadas responsable de la comisión de medios de comunicación de los obispos de Chile y en numerosas ocasiones ha tenido cargos directivos en el CELAM en este campo pastoral.

Reproducimos esta entrevista por el valioso testimonio de un pastor, un obispo, que expresa su comunión con el Papa y con la Iglesia, sin dejar de decir con claridad lo que piensa.

Entrevista a don Juan Luis Ysern, obispo emérito de Ancud

P: Muchas gracias, don Juan Luis, por conversar con Radio Austral de Valdivia. Pero ahora el tema es Osorno, monseñor.

R: Tienes razón. Va un cordial saludo a quienes nos escuchan en Osorno.

P. Es un hecho muy notorio que el nombramiento del nuevo Obispo de Osorno ha producido gran descontento y así lo manifiestan públicamente los fieles. ¿Qué piensa Ud., que es correcto que los fieles se manifiesten públicamente de un pronunciamiento hecho por el Papa?

R: A veces la gente reacciona según lo que dicen Uds., sin un verdadero sentido crítico hacia los medios de comunicación social. Puede suceder, por tanto, que esa reacción de la gente no tenga mucha profundidad en sí misma. Hay quienes son expertos en manipulación de masas. En antiguas entrevistas ya hicimos referencia a la responsabilidad de Uds. en orden a despertar sentido crítico. No vamos a entrar en ese tema ahora. Pero, en concreto, si los fieles después de una reflexión profunda se manifiestan con fidelidad a su conciencia y de forma respetuosa, me parece bien que lo hagan.

P: Pero la consideración común es que la manifestación pública de una discordancia con un nombramiento hecho por el Papa es un rechazo al Papa, quien por otra parte, es muy querido. ¿Qué dice Ud.?

R: Precisamente es todo lo contrario. Es el Papa quien nos ha dicho que “armemos lío” para avanzar sobre la verdad. La justicia y el bien, siguiendo al Señor. Solamente sobre esa base podremos conseguir una convivencia armónica, solidaria y fraterna. Es verdad que cuando se arma lío pueden producirse heridas. Pero el Papa nos ha dicho que prefiere una Iglesia herida que no una Iglesia dormida. Es mucho más cómodo quedarse calladitos, durmiendo, pero así no avanzamos nada.

P: Y Ud. ¿Qué piensa del nombramiento de monseñor Barros como obispo de Osorno?

R: Cuando salió su nombramiento yo le envié un mensaje, diciéndole que contara con mi oración para saber cumplir la voluntad de Dios.

P: ¿Qué quiere decir eso?

R: Eso es la tarea de todo cristiano, mantener una actitud de discernimiento teniendo como referencia a Cristo tal como se ha manifestado en el Evangelio.

P: Permítame que haga la pregunta de otra forma. Si Ud. estuviese en el lugar de monseñor Barros, teniendo presente lo que Ud. dice, ¿qué haría?

R: La respuesta, como es evidente, sólo puede expresar mi parecer, absolutamente personal. Yo, viendo la realidad tal como se presenta, no encuentro que sería posible para mí el ejercicio del ministerio episcopal y Dios no pide imposibles. En esta situación, yo le expondría al Papa la realidad y presentaría con esa motivación mi renuncia. En consecuencia no podría aceptar el cargo y se lo diría al Papa. Pero repito e insisto que es mi parecer personal.

P: Entonces Ud. considera que monseñor Barros es culpable de las cosas que lo involucran con el padre Karadima.

R: Son dos cosas distintas. No confundamos. Cuando yo digo que si estuviera en su situación yo renunciaría, me estoy refiriendo a la situación de rechazo que hay hacia su persona. El tema de culpabilidad o no culpabilidad en algo relacionado con el padre Karadima, es un tema que corresponde a los tribunales competentes el pronunciarse después de dar lugar a la defensa. No tengo noticia sobre tribunal alguno que se haya pronunciado o que esté estudiando la causa. Yo no me estoy refiriendo en absoluto a ese punto.

P: ¿Piensa Ud. asistir a la toma de posesión de monseñor Barros como obispo de Osorno?

R: Ciertamente no. Ya dije que según mi personal parecer no es posible el ejercicio del ministerio de obispo en la situación existente en Osorno frente a él. Por tanto, si pienso que no es esta la voluntad de Dios, tampoco puedo hacerme presente en ese momento. Repito otra vez, se trata de una opción mía nada más.

P: Explíquese, por favor, ¿cómo entendería Ud. eso?

R: Yo lo entendería como cumplimiento de lo que ha dicho y enseña el Papa con su ejemplo y sus palabras. El Papa, cada día, se expresa con signos muy precisos con toda naturalidad y sencillez. Signos que todo el mundo entiende sin necesidad de explicaciones. Por otra parte, pienso que se ha de mantener la actitud que el Papa pidió a los obispos que participaron en el Sínodo de octubre del año pasado en Roma, en el sentido de expresarse sin pretender decir lo que le agradaría a él, sino que cada uno se expresara libremente en fidelidad a su conciencia y, después del Sínodo, el Papa les agradeció el haber actuado así y que eso era lo que le daba alegría. Desde luego yo no pienso ir a la toma de posesión de monseñor Barros y no lo siento como reproche al Papa, a quien admiro mucho y cada día lo estimo más. Siempre rezo por él. Quiero añadir también que no tengo algún tipo de antipatía personal con relación a monseñor Barros y también rezo por él. Podemos ser amigos, aunque pensemos distinto.

P: Pero a pesar de las explicaciones que Ud. nos da, lo que no se puede negar es que se ha producido un desencuentro muy grande entre el nombramiento que ha hecho el Papa y el parecer de la comunidad de Osorno.

R: Este es otro tema muy importante que pone en cuestionamiento muy profundo el sistema de nombramiento de los obispos. Creo que todos podemos aportar en orden a buscar un sistema de nombramiento que contenga en algún momento del proceso cierta forma de consulta a la comunidad. Sabemos que el Papa quiere hacer profundas reformas en la marcha de la Iglesia y que quiere conocer el pensamiento del Pueblo de Dios. Pienso que los acontecimientos de Osorno pueden entregar un aporte muy valioso.

P: Se trata de un aporte que puede ser muy valorado al interior de la Iglesia, pero desde el mundo, las evaluaciones suelen ser distintas. Lo que está en juego es el ejercicio de la autoridad, cosa que durante toda la historia ha sido una complicación tanto dentro como fuera de la Iglesia.

R: Sin duda, es una realidad muy significativa. Es necesario que quien ejerce autoridad dentro de un organismo o entidad que forma parte de la sociedad, sea reconocido con esa autoridad no sólo por el organismo o entidad a la que pertenece, sino también por los demás miembros de la sociedad, de lo contrario no podrá relacionarse con la sociedad para la labor que le corresponde en su organismos dentro de la sociedad. Esto está dentro de lo que expresé anteriormente como imposibilidad para el ejercicio del ministerio, según mi parecer. No necesito repetirlo.



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