El obispo emérito de Viedma, monseñor Miguel Esteban Hesayne, aseguró que a monseñor Enrique Angelelli “lo asesinaron porque encaró su pastoral programada según el proyecto de Jesús de Nazaret”.

“El obispo Angelelli proclamando el Evangelio de Jesús, anunciando desde su fe el Evangelio de Jesús, la primacía del pobre por la identificación de Dios con el desheredado, fue sentenciado a muerte”, sostuvo.

El prelado advirtió que fueron “numerosos”los casos en los que Angelelli mencionaba el tema de los pobres y “grupos ideologizados que lo escuchaban, reaccionaban contra el obispo con calumnias y difamaciones” y citó uno al que al que considera sumamente significativo de “la persecución que sufría, hasta considerarlo guerrillero”.

“No fue casual la reacción de un alto jefe militar ante la sencilla y coloquial homilía con sus feligreses al regresar de un viaje de visita pastoral a comunidades cristianas del interior riojano. Con sencillez y dolor de pastor comentaba que se había encontrado con muchas situaciones límites de pobreza, de indigencia y marginación social”, detalló.

“Ante esta comunicación de padre a la familia cristiana, se levanta la familia entera con el alto jefe a la cabeza tapándose los oídos porque no querían escuchar a un montonero, según decían”, recordó, y agregó: “La razón que daban es que venían a misa y no a escuchar a un revoltoso social”.

Monseñor Hesayne consideró que “esta historia se ha repetido en muchos puntos de nuestra Latinoamérica; y se repite hoy en nuestro país en gente religiosa que pretende encontrar a Dios con cantos de alabanza, con cantos de glorificación a Dios, sin el compromiso de formarse y formar a niños, a adolescentes y jóvenes como futuros ciudadanos que se comprometan con políticas que hagan pasar a pobres de simple ayuda, a sujeto de una historia de pueblo de Dios en que no falte el alimento, el vestido, la casa, el trabajo, y una cultura que reconozca a Dios como fuente de toda justicia social”.

“El obispo San Ireneo del siglo II, ya clamaba que la gloria de Dios era que todo hombre viva en dignidad. En nuestros templos, nuestros pastores, han de hacer resonar que la gloria de Dios que han de buscar los católicos argentinos, es que todo argentino tenga el plato de alimento que corresponda, y que sean capaces de ser ciudadanos lúcidos para discernir sus gobernantes y no dejarse engañar por simples promesas”, añadió.

“Es que el tema de los pobres para las ideologías políticas de uno y otro signo, es una bandera para recolectar votos; para una economía ideologizada, es simple tema de encuestas y de cuentas que cierren. Pero para el cristiano, el pobre es un lugar de encuentro con el mismo Dios en Jesucristo. Para desarrollar el tema entonces de Dios y los pobres, lo haremos en sucesivas homilías”, concluyó.

Fuente: Religión Digital



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