Los días 3 y 4 de junio, 35 miembros de la Red Eclesial Panamazónica (REPAM) y que pertenecen a los seis vicariatos apostólicos de la Amazonía ecuatoriana, se reunieron en el Centro Intipungo, en Puyo, para revisar el trabajo realizado en el marco de la preparación del Sinodo.

Uno de los objetivos de este encuentro fue cumplir con uno de los propósitos del Papa Francisco: el ser fieles a las voces de los pueblos y comunidades del territorio. El hecho de que esta reunión haya tenido lugar en Puyo no fue casual, ya que como recordó Mauricio López, secretario ejecutivo de la REPAM, fue en abril del 2013 y en esta misma ciudad que “algunos representantes de los equipos misioneros, como el Equipo Itinerante; instancias eclesiales de gran inspiración, como el Consejo Indigenista Misionero; agentes de pastoral social, pastoral indígena; así como un número importante de países de la Panamazonía y congregaciones misioneras” comenzaron con el tejido de esta red, que se formaría oficialmente en septiembre del 2014.

Junto con esas instituciones, menciona Mauricio, también se hacían presentes los obispos de los seis vicariatos apostólicos de la Amazonía ecuatoriana, la Conferencia Episcopal del Ecuador y el arzobispo de Huancayo, Pedro Barreto, que en ese momento era el presidente del Departamento de Justicia y Solidaridad del CELAM.

“Lo que más me marcó fue la presencia diversa de todos los países que estaban implicados: varios países de la Amazonía, todas las jurisdicciones eclesiásticas, líderes indígenas, agentes de pastoral, obispos, organizaciones y la profundísima espiritualidad que desde entonces ha marcado los pasos de nuestra red”, señaló. Coincidentemente, es en ese momento que el Papa Francisco, quien viene poniendo en agenda los temas relacionados a la Amazonía, ya que destaca su rol e importancia con el mundo, comenzaba
su pontificado. La encíclica Laudato Sí y el Sínodo para la Amazonía son solo dos ejemplos claros de ello.

Ahora con 6 años, la REPAM presenta un aspecto que “nunca puede ser olvidado”. Y es que fue formada desde un lugar ubicado en las periferias, como quiere Francisco. Ese es un ejemplo de que “lo marginal, o aparentemente marginal, es lo germinal”, sentencia López.

El Secretario Ejecutivo de la REPAM aprovechó para decir que, con este momento, se quiere “hacer memoria agradecida, honrar la vida, porque esa semilla nos fue dada por décadas de experiencias misioneras, y es una semilla que germinó en las manos de muchos y muchas más, que han ido sumando, tejiendo, sembrando, y que hoy hacen parte también de esta gracia del Papa Francisco en el proceso sinodal para este Sínodo de la
Amazonía”.

De otro lado, Monseñor Rafael Cob, obispo de Puyo, también destacó que la reunión ha servido para “reflexionar sobre las implicaciones y desafíos del Sínodo amazónico”. En ese sentido, el obispo de Puyo destacó 7 desafíos para la Iglesia en la Amazonía y en todo el mundo: saber escuchar, saber contemplar, saber inculturarse, organización y liderazgo en la comunidad, misión urbana y emigración indígena, los medios de comunicación en la evangelización amazónica y, por último, una misión profética en la evangelización.

Fuente: Religión Digital



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