En el día especial dedicado a los más pequeños que promueve las Naciones Unidas, les invoco a reflexionar la urgente tarea por defender la dignidad humana y los derechos de nuestros niños. No desmayemos en trabajar por ellos, por una buena educación, salud y bienestar, pues una sociedad que abandona a los niños está condenada al fracaso.

 Nuestros niños son la ternura y sonrisa de Dios, reflejan la esperanza de la sociedad y de la humanidad. Que nuestro legado sea la construcción de un mundo cada vez más honesto, solidario, justo y cercano para todos.

Al referirse a los niños, Jesús nos dice que “de los que son como ellos es el reino de los cielos”. (Mt 19,14 ). Los niños son una riqueza para el mundo y para la Iglesia. En ellos descubramos los valores humanos y cristianos, bases de una verdadera sociedad que nos urge construir. Cuidémoslos y protejámoslos siempre.

Héctor Miguel Cabrejos Vidarte

Arzobispo Metropolitano de Trujillo

Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana

Presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM)

Lima, 17 de agosto de 2019.



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