Por María Rosa Lorbés

Los violentos y graves conflictos sociopolíticos en Chile y Bolivia han evidenciado, entre otras cosas, que las Iglesias de esos países, frente a situaciones sociales y políticas muy distintas, expresan también diferencias en la forma de vincularse con la sociedad. En el caso de Bolivia aflora la confusión de algunos sectores entre la religión y la política que no deja de sorprender.

Efectivamente, las acusaciones de fraude electoral en Bolivia han dado paso, tras la huida de Evo, a la asunción de la presidencia por parte de la segunda vicepresidenta del Senado, que era contendiente política de Evo Morales. La función de la nueva presidenta, Jeanine Áñez, es fundamentalmente conducir un nuevo proceso electoral con amplitud, intachable, transparente y con respeto frente a los posibles candidatos. Pero su primera aparición en escena preocupa porque sus gestos y palabras expresan hasta ahora un abordaje del tema político transido de temores y anatemas religiosos en una mezcla inaceptable. “La Biblia vuelve a Palacio”, dijo la senadora, quien se declaró presidenta de Bolivia y entró en el nuevo palacio de Gobierno levantando una Biblia, mientras varios de sus críticos le recordaban sus comentarios racistas anteriores en las redes sociales contra los seguidores de Evo. Debe reconocerse que desde hace 14 años las relaciones entre el MAS y la Iglesia católica fueron tensas y tirantes; lo que hoy ocurre es responsabilidad de ambos por igual.

Si bien el presidente de la Conferencia Episcopal de Chile, Monseñor Santiago Silva Retamales, reiteró esta semana denuncias formuladas por la Iglesia de Chile en los años anteriores sobre las “escandalosas desigualdades” existentes (donde el 1% de la población domina el 40% de la riqueza), las características de una Iglesia tan golpeada por los numerosos casos de pedofilia, la han llevado a optar por un perfil bajo que casi la invisibiliza. Recordando su comportamiento en los setenta, llama la atención su tímida posición de hoy frente a las decenas de muertos causados por los carabineros.

– Publicado el 18 de noviembre de 2019 en la columna de opinión “Religión y vida” de la edición impresa del diario “La República”.



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