Unas 500 familias asentadas en esta zona del Rímac lo perdieron todo en un incendio que ocurrió esta madrugada y que destruyó al menos 280 casas. Ahora el alcalde Castañeda se ve obligado a hacer lo que antes les negó: trasladarlas a otro lugar.

Según los testigos, el fuego empezó alrededor de las 12:45 a.m. en el segundo nivel del mercado de la comunidad y las llamas se extendieron por decenas de viviendas. No se han reportado víctimas mortales.

El drama que viven ahora unas las familias de shipibo-konibos de la comunidad de Cantagallo, en el Rímac, se pudo evitar. Pero la mezquindad política, una vez más, fue lo que prevaleció. Ahora estas personas lo perdieron todo, y en algunos casos hasta su sustento diario, porque muchos tenían sus talleres de artesanía en el lugar. Están literalmente en la calle y su futuro se torna todavía más incierto de lo que ya era.

Una vela encendida habría ocasionado el fuego que destruyó al menos 280 casas de esta comunidad, en las que vivían al menos 1.500 personas, según el balance preliminar de las autoridades. La mayoría de personas de la zona, donde viven hace más de 15 años, están entre el olvido y la indiferencia oficial, sin las condiciones necesarias para una vida digna. A las 6:00 am el incendio logró ser controlado por los bomberos.

En el marco del proyecto Río Verde que impulsaba la administración pasada de Susana Villarán, estas familias asentadas en Cantagallo iban a ser reubicadas en un terreno en Campoy, donde iban a tener mejores condiciones de vida. Eso nunca pasó, y tuvieron que soportar la polución y los ruidos molestos que generaban los trabajos en esta megaobra que unirá Ate con el Callao.

Con el retorno de Luis Castañeda al sillón edil Río Verde se frustró. En realidad, todo apunta a que el actual burgomaestre se lo tumbó por lo bajo, para no caer en eufemismos, si nos remitimos al destape que hizo IDL-reporteros sobre cómo la abogada Giselle Zegarra, quien fue gerente en las dos primeras gestiones ediles de Castañeda, negoció, vía Whatsapp, con el mismo dueño de la firma OAS, Leo Pinheiro, actualmente preso y condenado a 16 años por corrupción en Brasil en el marco del caso Lava Jato.

Estas negociaciones secretas se dieron entre agosto y noviembre de 2014, cuando Villarán aún era alcaldesa, y tenían como fin que no se suscriba una adenda al contrato del megaproyecto Línea Amarilla para ejecutar Río Verde, como en efecto sucedió. Y Luis Castañeda, ya en funciones, usó un fideicomiso para construir el cuestionado by pass de la Av. 28 de julio.

El alcalde de Lima está siendo investigado por la fiscalía y la Contraloría por este chanchullo que hizo, mientras avanza una iniciativa ciudadana, bautizada “Habla Castañeda” e impulsada por el regidor opositor Hernán Núñez, para que la máxima autoridad metropolitana rinda cuentas de su gestión.

El incendio en Cantagallo obligó al alcalde a dar la cara. Castañeda Lossio, quizá el principal responsable que de que todas estas familias no hayan sido reubicadas a tiempo, ahora anunció que los damnificados serán trasladados a la urbanización Martinete, en Barrios Altos.



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