La Diócesis de Tarma manifestó su cercanía a los pobladores del Distrito Simón Bolívar, de la Región de Pasco, mientras un grupo de ellos se encuentran en la ciudad de Lima con la finalidad de presentar sus demandas y propuestas frente a la contaminación ambiental como consecuencia de la explotación minera. El obispo de esa diócesis (ver link abajo) afirma que es de capital importancia entablar un diálogo sincero entre las partes en vistas al bien común y a la protección de las poblaciones vulnerables.

Añade que, como lo recuerda el Papa Francisco “el bien común presupone el respeto a la persona humana en cuanto tal, con derechos básicos e inalienables ordenados a su desarrollo integral. El bien común requiere la paz social, es decir, la estabilidad y seguridad de un cierto orden, que no se produce sin una atención particular a la justicia distributiva, cuya violación siempre genera violencia” (Laudato Si n° 157).

Como denunció anteriormente la CNDDHH el actual gobierno publicó este 7 de junio el Decreto Supremo N° 003-2017-MINAM, mediante el cual se flexibiliza el ECA del aire y eleva el parámetro de emisión de dióxido de azufre diario de 20 ug/m3 a 250 ug/m3 e incrementa el número de veces en que una empresa puede superar dicho parámetro, de 3 veces al año a 7 veces por año, entre otras medidas; todos estos cambios implican un mayor deterioro en la calidad de vida de las personas ya afectadas y con graves enfermedades producto de la contaminación por metales pesados. Este decreto también favorece el accionar del Complejo Metalúrgico de La Oroya.

Comunicado de la diócesis de Tarma



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