En un comunicado firmado por Monseñor Miguel Cabrejos, presidente de la Conferencia Episcopal Peruana y del CELAM; y Monseñor Daniel Turley, responsable de la Pastoral de Movilidad Humana, la Iglesia se pronunció sobre el Día Mundial del Refugiado, celebrado el pasado 20 de junio.

El mensaje afirma que los refugiados son personas que huyen de conflictos y persecuciones, por lo que se encuentran protegidas por su particular condición de vulnerabilidad, y “no deben ser expulsadas o devueltas a situaciones en las que sus vidas y sus libertades corran riesgo”, indica.

Específicamente, en el caso de Perú, “nuestro país, desde hace muchos años, protege a personas con estas características, otorgándoles la condición de refugiados” afirma el comunicado. Actualmente “contamos con solicitantes y refugiados de diversas nacionalidades, entre ellos, venezolanos, cubanos, colombianos, palestinos, sirios, bengalíes, esrilanqueses y de diversos países africanos”.

En esa misma línea, señalaron que estas personas están expuestas a múltiples situaciones como asaltos, trata de personas, tráfico de migrantes, estafas y otras violaciones a sus derechos humanos. Por ese motivo, recordaron los cuatro verbos que el Papa Francisco ha propuesto y que pueden ser aplicados al trabajo pastoral con los refugiados: acoger,
proteger, promover e integrar.

Finalmente, se dirigieron a la sociedad peruana y exhortaron a que no se dejen llevar por “voces que alientan la xenofobia, discriminación y el miedo, sino a construir juntos la ‘cultura del encuentro’”, concluyeron.



Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.