“Rechazamos y lamentamos el acto demencial ocurrido en la Capilla de la Sangre de Cristo en la Catedral Metropolitana de Managua, este 31 de julio”, expresó el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), a través de un comunicado firmado el 1 de agosto, tras el atentado terrorista que sufrió una de las principales catedrales de Nicaragua.

Según fuentes policiales, una persona no identificada ingresó al templo y lanzó una bomba molotov que provocó un incendio y destruyó el sagrario y la imagen de la Sangre de Cristo.

Bajo el título “Iglesia en salida, misionera y sinodal”, el organismo eclesial se unió en solidaridad con el Arzobispo de Managua, Cardenal Leopoldo José Brenes, y con la comunidad arquidiocesana y toda la Iglesia nicaragüense “que de manera indesmayable acompaña a su pueblo, pues a los problemas estructurales de orden económico y social, se suman los duros rigores de la pandemia, adversidades a las que resisten arraigados en su fe y sus convicciones religiosas”.

Se trata de “un acto de profanación totalmente condenable, por lo que debemos permanecer en constante oración para derrotar a las fuerzas malignas”, expresó la Arquidiócesis de Managua en un comunicado. En la capilla se ubica el Santísimo en su sagrario, y la consagrada y venerada imagen de la Sangre de Cristo, de casi 400 años de antigüedad y ante la cual San Juan Pablo II se arrodilló en su segunda visita a la ciudad en febrero de 1996.

Pero no es la primera vez que se reportar un atentado contra la Iglesia en Nicaragua. En los últimos 20 meses se registró 24 ataques, incluyendo el incendio que calcinó una histórica imagen de la Sangre de Cristo en la Catedral de Managua, afirmó este sábado la ONG Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), que responsabiliza al Gobierno.

“Esperamos que las autoridades correspondientes esclarezcan lo más pronto posible este hecho de violencia, porque no se puede aceptar, de ninguna manera, venga de donde venga, ya que todos debemos seguir haciendo esfuerzos por vivir en paz, armonía y trabajar por el progreso de nuestros pueblos”, se lee en la nota.

Por último, haciendo alusión a las palabras del Papa Francisco, el CELAM señala la importancia de recordar que “en un mundo en el que diversas formas de tiranía moderna tratan de suprimir la libertad religiosa, o de reducirla a una subcultura sin derecho a voz y voto en la plaza pública, o de utilizar la religión como pretexto para el odio y la brutalidad, es necesario que los fieles de las diversas religiones unan sus voces para clamar por la paz, la tolerancia y el respeto a la dignidad y derechos de los demás”. (Discurso del Papa Francisco en el Independence Mall de Filadelfia, Estados Unidos. 26 de septiembre de 2015). 

Puede leer el documento completo del CELAM, haciendo clic en el siguiente enlace: Mensaje del CELAM tras atentado en Catedral de Managua, Nicaragua

Fuente: Conferencia Episcopal Peruana



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