Como viene siendo habitual en sus viajes, y aunque no formaba parte de la agenda oficial, el Papa Francisco se reunió esta tarde, durante una hora y media, con ocho víctimas de la pederastia en el clero irlandés.

El encuentro, que se produjo después de que Francisco asumiera el “fracaso” de la Iglesia católica al abordar “estos crimenes repugnantes”, contó con la presencia de Marie Collins, ex miembro de la Comisión Antipederastia del Vaticano; el reverendo Patrick McCafferty; el padre Joe McDonald; el concejal Damian O’Farrell; Paul Jude Redmond; Clodagh Malone; y Bernadette Fahy. Uno de los sobrevivientes, víctima de su padre Tony Walsh, prefirió permanecer en el anonimato.

Entretanto, se han sucedido algunas críticas por parte de grupos de supervivientes. Así, el activista irlandés Colm O’ Gorman, víctima de abusos sexuales cometidos por el clero en Irlanda, dijo que el mensaje del papa Francisco es un vergonzoso intento de evitar asumir su responsabilidad.

“Una oportunidad para hablar claro, para decir la verdad a la gente de Irlanda. De nuevo, se ha negado a hacerlo. Aún peor, ha desviado la atención extraordinariamente”, escribió el activista en su cuenta de Twitter.

En su intervención en el Castillo de Dublín, el Papa se dirigió a los fieles, en lugar de hacerlo a toda la ciudadanía, como le correspondería, según él, por su papel de jefe de estado del Vaticano.

“Podía habernos hablado a todos de una manera contundente, clara, franca, humana, accesible. Claramente, rehusó hacerlo. Francamente, es una gran vergüenza”, agregó.

En la capital de Irlanda, grupos de víctimas de los abusos cometidos por el clero protestaron por la llegada del Papa, quien participará en el Encuentro Mundial de las Familias.

La protesta fue organizada por la irlandesa Margaret McGuckin, superviviente de los abusos cometidos por religiosas en el internado Casa de Nazaret e impulsora de uno de los órganos estatales de investigación de casos históricos de abusos.

“El Papa tiene ahora que dar la cara y hacer algo por las víctimas. Necesitamos que se concedan compensaciones, necesitamos que la Iglesia se responsabilice”, declaró McGuckin a los medios.

El pontífice reconoció en Dublín el fracaso de la Iglesia irlandesa en afrontar adecuadamente lo que denominó crímenes repugnantes de los abusos a menores y pidió esfuerzos para adoptar normas severas para que no se vuelvan a repetir.

Por la tarde, el Papa oró en silencio junto al arzobispo de Dublín Diarmuid Martin ante un cirio dedicado desde 2011 a las víctimas irlandesas de abusos sexuales, en la mayor catedral de la ciudad.

Fuente: Religión Digital

 



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