El encuentro ‘La economía de Francisco’ se tenía previsto realizarse del 26 al 28 de marzo, en Asís, la ciudad italiana de San Francisco. Sin embargo, ayer 1 de marzo, el comité organizador comunicó que el evento se aplaza para el próximo 21 de noviembre de 2020, debido a las dificultades de los jóvenes para viajar a Italia.

Este evento acogerá a más de 2.000 economistas y empresarios de 115 países, todos menores de 35 años, para participar en el encuentro “La Economía de Francisco”, un evento convocado por el Papa. El Brasil estará representado por 30 participantes.

En el programa figuran debates sobre el trabajo y la asistencia; la gestión y la donación; las finanzas y la humanidad; la agricultura y la justicia; la energía y la pobreza; el beneficio y la vocación; las políticas para la felicidad; la desigualdad social; los negocios y la paz; la economía y la mujer; las empresas en transición; la vida y los estilos de vida; y la economía solidaria.

“No hay razón para tanta miseria. Necesitamos construir nuevos caminos”, declaró Francisco al convocar el evento. Propone una economía “que hace la vida y no mata, incluye y no excluye, humaniza y no deshumaniza, cuida la Creación y no la deprecia”. Y afirma la necesidad de “corregir los modelos de crecimiento que son incapaces de garantizar el respeto al medio ambiente, la aceptación de la vida, el cuidado de la familia, la equidad social, la dignidad de los trabajadores y los derechos de las generaciones futuras”.

Para asistir a la reunión, el Papa invitó a Jeffrey Sachs, Joseph Stiglitz, Amartya Sen, Vandana Shiva, Muhammad Yunus y Kate Raworth. Los temas de la desigualdad social y la devastación ambiental serán el centro de atención. Según el economista Ladislau Dowbor, en la etapa actual del capitalismo “no hay razón para la miseria en el planeta”. Si dividimos los 85 billones de dólares que tenemos en el PIB mundial por la población, eso equivale a 15 mil reales por mes, por familia de cuatro personas. Eso es suficiente para que todos vivan de manera digna y cómoda”.

Hoy en día, según la FAO, 851 millones de personas se mueren de hambre. La población mundial es de 7.600 millones de personas, y el planeta produce suficiente comida para 11.000 millones de bocas. Por lo tanto, no hay falta de recursos, hay falta de justicia. Como no hay falta de dinero, hay falta de compartir. Los paraísos fiscales, verdaderas cuevas de Alí Babá, albergan 20 billones de dólares, 200 veces más que los 100.000 millones de dólares que la Conferencia de París estableció para tratar de detener el desastre ambiental.

El objetivo del Papa Francisco es tener una economía socialmente justa, económicamente viable, ambientalmente sostenible y éticamente responsable en el mundo.

Fuente: Religión Digital



Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.