El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos confirmó la visita del comisionado Paulo Vannuchi, relator para Perú de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), a las zonas de Chiriaco, Cuninico y Morona, la primera ubicada en la región Amazonas y las otras dos en Loreto, afectadas por las operaciones de la empresa estatal Petroperú.

La visita tendrá lugar del 21 al 24 de febrero, a fin de supervisar el proceso de remediación  de las citadas zonas donde se derramaron miles de barriles de petróleo como consecuencia del mal estado del Oleoducto Norperuano que opera la empresa estatal. Informes del Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) confirmaron dicho deterioro en su momento.

La visita responde a una invitación formulada por el Estado peruano durante el 158º periodo de sesiones de la CIDH, que tuvo lugar en Chile el año pasado. En aquella ocasión, representantes de los pueblos indígenas Awajún, Wampis y Kukama dieron su testimonio sobre las violaciones a los derechos humanos que han provocado los derrames, así como la falta de medidas efectivas de prevención y reparación por parte del Estado.

Durante su recorrido, Vannuchi estará acompañado por la titular de Justicia, María Soledad Pérez Tello, quien desde hace algunos años viene siguiendo el tema, incluso con visitas a las áreas de la Amazonía impactadas por petróleo.  Acompañarán la delegación funcionarios del Ministerio de Cultura, Petroperú, entre otros.

Según informa el sitio web del Ministerio de Justicia, la agenda del comisionado Vannuchi, quien también es encargado de la Unidad sobre los Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la CIDH, incluirá reuniones con organizaciones no gubernamentales y funcionarios de los sectores involucrados en atender a las comunidades afectadas.

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Comisionado Paulo Vannuchi. Foto: CIDH

Sobre los derrames

El derrame en Cuninico, que afecta a la comunidad del mismo nombre y a otras vecinas en el distrito de Urarinas, provincia y región de Loreto, se reportó en junio de 2014. Desde entonces sus habitantes han venido reclamando la atención urgente del Estado.  A la fecha, la población señala que esta no ha llegado de manera adecuada.

Representantes de la sociedad civil y la iglesia visitaron la zona el 2016 y confirmaron que las aguas que usan aún presentan restos oleaginosos.  La población ha denunciado en diversos espacios que consumen pescado contaminado y el nacimiento de menores con malformaciones.

En el caso de Chiriaco, en la distrito de Imaza, provincia de Bagua, región Amazonas, el derrame se produjo el 25 de enero de 2016, pero fue recién el 9 de febrero que el petróleo contenido en un punto cerca del oleoducto, llegó hasta la quebrada de Inayo y luego al río Chiriaco, que es tributario del Marañón.

Las comunidades de Nazareth y Wachapea, dos de las afectadas, reclaman que se realice un examen integral de salud a los niños que participaron en las labores de limpieza. A un año del derrame, el Estado no ha tomado muestras de sangre, orina y cabello para realizar dicho examen.

Por su parte, el derrame en el distrito de Morona se reportó el 3 de febrero de 2016, en la provincia de Datem del Marañón, región Loreto. Este fue uno de los casos que tuvo menos espacio en la prensa. La población reclama que apenas han recibido ayuda en agua y algunos alimentos. Este mes, representante del Estado visitaron la zona a fin de poner en marcha algunas acciones.

Junio de 2016: 158º periodo de sesiones de la CIDH, en Chile.

No es la primera vez que el comisionado Paulo Vannuchi visita el Perú, en octubre del 2016 estuvo en la comunidad indígena urbana de Cantagallo, en Lima. El objetivo inicial de dicha visita era la recopilación de información para la elaboración del primer informe temático de la CIDH sobre derechos humanos y pobreza en las Américas.

 



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