A pocos días de la llegada del Papa Francisco a Chile, diversas instituciones católicas, invitaron a los obispos chilenos a asumir el Pacto de Conversión Pastoral, en presencia del Vicario de Cristo, el Papa Francisco. Este cuenta con 14 puntos:

1.- Vivir con sencillez y austeridad, liberados del apego al poder y de signos de ostentación que los alejan del pueblo de Dios, y que impiden testimoniar a los pobres y a la sociedad una Iglesia de iguales.

2.- Rechazar los títulos nobiliarios y lisonjas que la tradición de una Iglesia imperial les heredó, porque ello provoca desconfianza y contradice la sencillez del espíritu cristiano.

3.- Priorizar la atención de los más débiles y necesitados del pueblo de Dios que se les ha confiado.

4.- Renunciar a ser administradores, controladores y fiscalizadores de la vida en la Iglesia, porque la tarea esencial de los obispos es acompañar al pueblo de Dios y no dejarse tentar por quehaceres que degradan su noble misión.

5.- Transparentar las cuentas de la Iglesia.

6.- Renunciar a recibir dádivas, donaciones o dinero de personas o instituciones cuestionadas socialmente.

7.- Revisar el destino de los dineros de la Iglesia, de manera de priorizar deberes de justicia, obras sociales y de solidaridad, practicando la comunión de bienes entre las diócesis y vicariatos, así como entre las parroquias del país, para testimoniar justicia social y equidad.

8.- Abstenerse de ofrecer reconocimientos públicos a personas o instituciones. El criterio para brindar reconocimiento cristiano debe ser el martirio de sus propias vidas por la causa del Reino.

9.- Escuchar la voz de los laicos y laicas de la Iglesia, dando cabida y atención no sólo a quienes se subordinan incondicionalmente a los dictados del clericalismo y de la jerarcología, sino también a quienes, con juicio crítico tienen mucho que aportar a la Iglesia.

10.- Aplicar la corrección fraterna entre todos los miembros de la Iglesia Pueblo de Dios y promover la práctica de la evaluación pastoral en las iglesias locales, sean diócesis, vicariatos o parroquias.

11.- Establecer la práctica de la consulta al Pueblo de Dios para el nombramiento de obispos y de párrocos.

12.- Renunciar a la participación de la Iglesia en empresas y negocios.

13.- Potenciar la participación de la mujer en la vida de la Iglesia en todos sus estamentos, reconociendo el derecho de igualdad que le cabe por ser hijas de Dios.

14.- Reintegrar al clero casado al ejercicio de ciertas labores pastorales y litúrgicas.

Fuente: Religión Digital

 



Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.