La revista CLAR en el más reciente número (Vol 57, n. 3) publicó -el pasado 10 de septiembre- una entrevista realizada por Óscar Elizalde al cardenal Michael Czerny, subsecretario de la Sección Migrantes y Refugiados del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral.

Al cumplirse casi un año del Sínodo de la Amazonia, el cardenal Czerny se refirió a la experiencia sinodal y de los alcances de la exhortación Querida Amazonia.

“He sido un testigo privilegiado de este proceso que inició desde la Red Eclesial Panamazónica (REPAM, nacida en 2014) y que no concluye” afirmó, reconociendo que el Sínodo Amazónico es un proceso, un caminar que aún continúa.

“Vamos muchas personas por un camino que se ha ido haciendo y que incorpora otros caminos y más caminantes -aseguró el prelado-, este proceso sinodal también ha servido de puente, ha servido para comunicar, para acercar, para transmitir”.

Según el cardenal Czerny, su misión como secretario del Sínodo, fue “registrar las voces que se hicieron escuchar en el Sínodo y darnos cuenta del sensus fidei; ayudar a reconocer la presencia del Espíritu Santo y su invitación a seguir navegando y recorriendo nuevos caminos”. Para el cardenal, los días del Sínodo en Roma fueron “días de escucha, de silencio, de oración, de discernimiento y de palabra, fueron días que nos recordaban la riqueza de la diversidad en nuestra Iglesia”.

En relación a la construcción del Documento Final, el prelado destacó que es el resultado de un largo proceso de escucha que comenzó antes del Sínodo, con más de 87 mil aportes. Al mismo tiempo, evidencia que el Documento Final y la Exhortación Apostólica están íntimamente unidas, y no deben ser mirados como documentos separados, ya que “son partes de un mismo díptico”.

Finalmente, el cardenal reconoce que en ambos documentos son muchos los aspectos que ofrecen nuevos caminos y posibilidades: “en el Documento Final hay casi 200 propuestas concretas, y la gran mayoría de ellas presentan nuevos caminos, o una renovación de caminos, o una reorientación de caminos. Entonces no se pueden identificar solamente algunos elementos específicos, porque se corre el riesgo de dejar fuera otros que son también muy relevantes”.

Concluye la entrevista el cardenal Czerny afirmando: “son tiempos de mucha desesperanza. La crisis que se vive en la Amazonía podría ser un llamado a la esperanza cristiana más allá de toda esperanza humana… Ahí encontramos una clave de lectura de la Exhortación: la llamada a seguir soñando. Soñar es el principio de muchas acciones y nos ayuda a no perder la esperanza. Los cuatro sueños de Querida Amazonia no son solo para soñar sino para recibir, aplicar, realizar”.

Fuente: Vatican News



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