Los obispos de Bolivia han expresado su preocupación frente al ambiente de violencia durante estos días de confinamiento que “va creciendo en nuestro país y, llama la atención, sobre uno de los grupos, más frecuentemente, víctima de esa espiral de violencia, que son las mujeres”. Así lo ha dicho en un comunicado, Aurelio Pesoa, secretario general y obispos auxiliar de La Paz, emitido el pasado 10 de julio.

El prelado expresó su indignación por el asesinato y violación de la niña Esther, en El Alto, que conmovió a toda Bolivia el pasado 5 de julio. “Más aún con los signos de complicidad y encubrimiento, signos de una sociedad que se deshumaniza cada vez más”, señaló.

Desde la Conferencia de Obispos de Bolivia se han hecho solidarios con la familia de la menor: “su mamá, sus familiares, amigos aseguramos nuestra oración por el eterno descanso de quien ha sido víctima de extrema violencia, cuando apenas comenzaba a vivir, uniéndose a la ya larga lista de niñas y mujeres víctimas de la violencia en Bolivia”.

“Por ello exhortamos a todos los agentes pastorales y a todas las instancias de la Iglesia y de toda la sociedad boliviana, a unir esfuerzos en esta lucha. Todos estamos llamados a llevarla a cabo para que ninguna injusticia sea callada, para que nadie deba llorar en silencio y soledad las secuelas de una agresión y para que toda forma de violencia sea juzgada y superada”, ha indicado.

Pesoa ha hecho una invitación al pueblo boliviano para “trabajar mucho y sostenidamente en fortalecer los valores dentro del hogar, con relaciones saludables, de respeto entre esposos, entre padres e hijos, entre tíos, sobrinos, nietos”. Por tanto “es en el hogar en que se debe fomentar el diálogo, la confianza y la no violencia. Hay que redoblar los esfuerzos por abordar los conflictos desde una perspectiva de no violencia”.

En el actual contexto de pandemia han hecho un llamado “a los responsables políticos a predicar con el ejemplo buscando caminos de diálogo, para superar las diferencias”, porque “el camino de la confrontación y de la violencia son signos de deshumanización y no resuelven nada”.

Asimismo han elevado sus oraciones por la presidente encargada, Jeanine Áñez, quien hace poco fue diagnosticada de Covid 19 por lo cual hacen votos por “el pronto restablecimiento de su enfermedad”.

Fuente: Vida Nueva



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