En su tercer podcast -publicado en Youtube el pasado 21 de marzo- desde que se decretó el aislamiento social obligatorio, Monseñor Carlos Castillo, Arzobispo de Lima y Primado del Perú, se dirige a todos los peruanos y peruanas que vienen afrontando la pandemia del coronavirus: “la humanidad entera está viviendo una noche oscura de dolor, y lo primero que nos queda es la solidaridad, saber comprender y ayudarnos mutuamente en esta situación difícil”, comentó.

El Obispo de Lima también se refirió a los primeros fallecidos a causa del coronavirus: “nos unimos a todos los familiares y a todo el pueblo peruano, llorando juntos, sabiendo que a cualquiera de nosotros nos puede haber tocado, y unidos también a toda la humanidad doliente, a los miles y miles que están muriendo en el mundo”, expresó.

“Una primera actitud ante el dolor y la impresión de esta pandemia es el miedo, que puede transformarse en pánico, explicó Monseñor Castillo.  Hay que evitar todo tipo de desesperación que conduce luego a la acaparación, a buscar recetas que no son solución para las cosas o hacer cosas que no son convenientes”.

Aceptar la novedad para comprender los nuevos desafíos que vivimos

Refiriéndose al Evangelio de este IV Domingo de Cuaresma, que narra la sanación de un hombre ciego, el Arzobispo de Lima indicó que la actitud de los fariseos, preocupados más en el cumplimiento de la ley del sábado, nos exhorta a cambiar de mentalidad, especialmente de quienes piensan que “todo está medido y sacramentado”, corriendo el peligro de “no comprender los nuevos desafíos, de no aceptar que estamos ante una novedad”.

“Jesús va a cambiar esa mentalidad y va a decir que este enfermo, este ciego de nacimiento, es un desafío a actuar las obras de Dios, a dar Gloria a Dios. La mentalidad del templo en aquella época era la de decir: “bueno, aquí nadie cura porque es sábado”, por eso Jesús va a pasar en el Evangelio de Juan como un pecador, porque no atiende a la ley del sábado sino a la del ser humano, porque tiene sensibilidad por el dolor humano” – acotó.

Todo lo que sucede siempre es un desafío a nuestra consciencia para hacer algo, de tal manera que el que cree que todas las cosas las tiene claras, en realidad es como un ciego, no porque no quiere ver, sino porque cree que ve y en realidad no ve. Necesitamos de una Iglesia que salga de la ceguera, de un país que salga de la ceguera.

“Dios siempre eligió a los que son ‘nada’ en el mundo para ayudarnos a ver de otra manera las cosas”, recordó Monseñor Castillo citando el Libro de Samuel que se leerá este domingo: “Dios eligió a David como rey porque era el último, el que sobraba. La pregunta de Samuel para elegirlo como rey es: ¿Ya no te quedan más muchachos? ¿no te sobra uno por allí? – Dios elige al que no tiene apariencia ni presencia”.

Comprender de otro modo la vida y la fe

Monseñor Carlos Castillo precisó que la pandemia del coronavirus nos obliga a “comprender de otro modo la vida y la fe. Según las últimas investigaciones, podemos decir que no volveremos a la normalidad anterior y, por eso, es importante que tengamos en cuenta que la vida no será igual”.

La situación actual es un desafío que nos abre el horizonte humano para pensar las cosas de otra manera, para inventar una forma distinta de vivir, y como bien ha dicho el Papa Francisco, nos corresponde a todos enfrentarla comunitariamente, en solidaridad y con responsabilidad creadora.

El arzobispo de Lima dijo que nos encontramos en un camino de reeducación humana y espiritual de gran importancia: “ante nuevos desafíos, tenemos que pensar en nuevas maneras de reaccionar, hablamos de una conversión pastoral que pueda ayudarnos a salir de situaciones difíciles, y responder a ellas con una nueva manera de vivir y ser cristiano, creando nuevas costumbres”.

Fuente: Vatican News



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