Como se acostumbra todos los años, ayer -28 de julio- se realizó la misa y Te Deum a cargo del arzobispo de Lima, Carlos Castillo Mattasoglio. Esta vez, en homenaje por el 199° aniversario patrio.

En esta ocasión, monseñor Castillo dedicó la homilía a reflexionar sobre los temas más importantes que se están viviendo actualmente en nuestro país.

En primer lugar, habló sobre la pandemia. “Es tan dura la tragedia nacional y mundial que todo parece oscuridad. ¿Cómo no sentir confusión si nos invade el dolor ante cada enfermo y cada fallecida y fallecido? Junto a toda América Latina seguimos estando entre los países más afectados. ¿Cómo celebraremos nuestro Bicentenario si estará marcado por la pandemia?”, fueron las palabras iniciales del Primado.

En medio de este “año de tiniebla”, sin embargo, podemos inspirarnos por la Palabra para ser más solidarios. “En tan pocos meses, nunca tuvimos tantos mártires de la Patria, en quienes se unió la iniciativa individual y el sentido del bien común. Mario Romero, “el ángel del oxígeno”, Santiago Manuín, el líder histórico Awuajún, y muchísimos otros y otras. La justeza de su entrega nos ha enaltecido”, recordó monseñor Castillo.

El arzobispo de Lima también destacó el trabajo que siguen realizando los médicos, soldados, policías, campesinos, asociaciones de la sociedad civil, comunidades religiosas y todas las personas que sostienen los servicios urbanos. “En ellos vemos signos de un desprendimiento cada vez mayor y se avanza hacia una nueva manera de vivir y comprender nuestra realidad”, dijo.

Asimismo, afirmó que debemos aprender a apreciar y no despreciar. En esto, hizo un énfasis en la violencia contra la mujer, tema que debe tener una atención prioritaria y urgente. También “es tiempo de superar la antigua exclusión de la Amazonía, con el respeto agradecido a su naturaleza y a sus comunidades originarias”, expresó.

Finalmente, monseñor Castillo dijo que, para enfrentar la pandemia, se debe priorizar la atención y la reforma de la salud y educación”.

“Para responder como Iglesia de Lima a este decisivo momento, ya estamos en un proceso de conversión personal y comunitario y de reforma interna. La Asamblea Sinodal, el Plan Pastoral Arquidiocesano, la Pastoral de emergencia, con Cáritas Lima y el Plan de parroquias “misioneras y solidarias”, son nuestros primeros pasos”, agregó.

Para ello, convocó – a través de la Vicaría de la Pastoral Social y Dignidad Humna- a todas las bases de los sectores y actores sociales a un proceso de diálogo en todos los barrios y vecindarios, en miras al Bicentenario, con el fin de “encontrarnos juntos metas para una sociedad que necesita un rumbo mucho mejor”.

Para leer la homilía completa, hacer clic en el siguiente enlace: Misa y Te Deum por el 199º Aniversario Patrio



Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.