El arzobispo de Chicago, Blase Cupich, visitó e inspeccionó el albergue “Casa Guadalupe”, el mismo que está siendo investigado por el Gobierno norteamericano de Illinois por presuntos abusos físicos y emocionales a niños separados de sus padres inmigrantes por órdenes del Presidente Donald Trump.

Y es que, según han declarado los mismos niños del albergue al diario The Washington Post, los menores son controlados por cámaras ocultas; son regañados y amenazados por los responsables, quienes los obligan a realizar tareas domésticas e impiden que tengan contacto con otros niños.

Cupich manifestó que la visita le permitió ver la realidad que enfrentan muchos niños que han quedados solos en la vida, y corren riesgos cuando los adultos que deberían protegerlos no lo hacen: “La resistencia y valentía de estos niños es impresionante y no lo olvidaré”, agregó.

Finalmente, el arzobispo de Chicago hizo un llamado al Gobierno para que revierta “la política cruel” de la “tolerancia cero”; contra la inmigración ilegal, y una rápida acción para estar seguros de que “la reunificación familiar no se demore más”, ya que el proceso de reencuentro puede durar mucho tiempo.

Fuente: Religión digital



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