“Queridos hermanos y hermanas trabajadores de salud, enfermeros, enfermeras, médicos y médicas en general, doctores y doctoras: estamos unidos a ustedes en estos momentos difíciles, porque a ustedes les ha tocado la parte más difícil”, comenta el Arzobispo en el video publicado ayer, 11 de mayo.

Monseñor Castillo destaca la entrega generosa de los profesionales de salud, el esfuerzo dado por vocación y no por obligación. Esa delicadeza que tienen en el trato con los enfermos del Covid-19 es la que nos hace recordar, de manera especial, a cómo nuestros padres nos cuidaron desde pequeños.

“Quiero bendecirlos y decirles en este saludo que estamos con ustedes, están entre los que nosotros decimos hoy a nuestra ciudad – Lima, levántate ¡Estamos contigo! – y queremos estar con ustedes también porque son los que, en primera línea, enfrentan la pandemia con el corazón del amor de Dios”.

Como se sabe, el personal médico viene afrontando una dura batalla en todo el territorio peruano, especialmente en aquellas zonas más afectadas como Iquitos y Lambayeque. Ante esta situación compleja, la Iglesia acompaña espiritualmente y se identifica con todas las personas que entregan su vocación, su tiempo, e inclusive hasta su vida para salvar a nuestro país de la epidemia, siguiendo el ejemplo de amor y servicio que Jesús nos dejó.

Son muchos los héroes anónimos que permanecen en centros de salud y hospitales para atender a nuestra población más vulnerable, en ese sentido, la Iglesia de Lima viene ejecutando una línea de acción en la Pastoral de salud que consiste en el acompañamiento a las víctimas, familiares y personal médico, con visitas a los hospitales y la distribución de oraciones que pueden realizar desde el aislamiento social.