En “El Principito” (Puerto Maldonado), los niños recibieron con algarabía a Francisco. Este les devolvió el saludo con un esperanzador mensaje: “Perdonen las veces que los mayores no les damos la importancia que ustedes se merecen. Sus vidas siempre exigen un mayor compromiso y trabajo para no volvernos ciegos o indiferentes, entre tantos otros niños que sufran y pasan necesidad. Ustedes son el tesoro más preciado que tenemos que cuidar”. En este video, Karol Vela Pizarro de la Asociación de Paz y Esperanza de San Martín nos cuenta su experiencia y reflexiona sobre este mensaje dejado por el Papa.




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