Por P. Edmundo Alarcón, Pbro.

Ha terminado el año litúrgico en la iglesia católica y se inaugura el nuevo año con el tiempo de Adviento que comprende las cuatro semanas previas a la tan esperada navidad. En efecto, adviento del latín ad-venire (a, hacia-venir), significa llegada, la de Jesús que se acerca a nosotros. Este advenimiento implica a su vez la espera, que invita y exige una esperanza activa, atenta y vigilante; esperanza que sea evaluativa, reflexiva y sobre todo profética, es decir que sea capaz del anuncio gozoso y que sea capaz de denunciar los caminos torcidos, tanto los personales, como los sociales.

En efecto, una línea de reflexión frecuente en este tiempo invoca a “enderezar los senderos”, cuánta necesidad de ello tiene nuestro país, que está atrapado y sumido en las garras de la corrupción, el aprovechamiento mezquino y la pobreza consiguiente. Cada día nos sorprende la generosidad con la que empresarios dadivosos obsequiaban sus “finezas en defensa de la patria”. Se han movilizado a diestra y siniestra maletines, loncheras, tapers; efectivo mano a mano, para no dejar evidencias. Y aunque con gran sinceridad, hoy es dicha la verdad, no es por propia voluntad, sino por exigencia fiscal.

Ante los sinuosos caminos del ocultamiento, egoísmo y corrupción, debemos abrir paso a senderos de verdad, solidaridad, honestidad e integridad. La esperanza del Adviento es motivo para abrir los ojos a los signos de los tiempos que exigen actuar con coherencia; ocasión para aguzar el oído y elegir lo que es noble, bueno y verdadero; y sea oportunidad para revisar las prácticas personales y sociales, ya que solo en relación con el otro tiene sentido la espera del gran Otro.

– Publicado el 30 de noviembre de 2019 en la columna de opinión “Religión y vida” de la edición impresa del diario “La República”.



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.